Campeona del mundo


Salvador Cañellas obtuvo con Bultaco la primera victoria de un español
en el Mundial (Gran Premio de España, Montjuïc 1968). Foto: bassella.com

La muerte en 1965 de Ramón Torras, el piloto insignia de Bultaco, fue un durísimo golpe al entusiasmo con que se vivían las competiciones de velocidad en la fábrica; ya nada iba a ser igual. A pesar de ello, los mayores éxitos de las TSS estaban por llegar. El 20 de agosto de 1966, en el GP del Ulster (Irlanda), el neozelandés Ginger Molloy conseguía para Bultaco la primera victoria de una marca española en una prueba del Campeonato del Mundo y dos años más tarde, en Montjuïc, Salvador Cañellas era el primer español en ganar un Gran Premio, a los mandos de una TSS 125. No fue suficiente: Bultaco ya había decidido centrar sus esfuerzos en el emergente mercado de la moto de montaña.

La primera TSS se puso a la venta en 1961, todavía con muchos rasgos de la Tralla 101, y se dejó de fabricar en 1970 tras una década de innumerables éxitos. Las últimas versiones, con motores refrigerados por agua y cambio de seis velocidades,
fueron la culminación del concepto carreras-cliente, que Bultaco elevó a las cotas más altas.


Ángel Nieto, doble campeón
del mundo con Bultaco.

Bultaco fue campeona del mundo de velocidad los años 1976
y 1977 con Ángel Nieto y en 1978 y 1981 con Ricardo Tormo

Pero la historia de la marca en la velocidad no terminó con el fin de las
TSS. Bultaco fue campeona del mundo de velocidad los años 1976 y 1977 con Ángel
Nieto
y en 1978 y 1981 con Ricardo Tormo. En una
operación conjunta
con la Federación
Española de Motociclismo
, se compró la escudería italiana
Piovaticci, con intención
de dar a Nieto una moto ganadora. Paco Bultó no
era partidario de esta operación, en parte porque no era un proyecto concebido
desde Bultaco. De hecho, él nunca las
consideró unas TSS. Sin embargo las máquinas estaban
francamente bien y (aunque se trataba de auténticos prototipos de competición)
se fabricaron
algunas unidades
para pilotos privados, conservando en cierto modo el espíritu carreras-cliente
de las TSS originales. En manos de dos pilotos tan excepcionales como Nieto y Tormo,
consiguieron para la marca los éxitos más importantes en velocidad. El último
título del Tormo fue el canto del cisne de Bultaco, plenamente
inmersa en la crisis que
supondría su cierre.

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Comming soon!